Es una vista hermosa cuando la madre naturaleza nos regala algo que no hemos admirado, un ejemplo en nuestro país son las emisiones del flujo incandescente de los volcanes, el último se produjo en el 2014, cuando el volcán tungurahua alzo un cono de ceniza al cielo alcanzando los 10 kilómetros.
Para capturar fotos, turistas y los mismos habitantes es hermoso ver estos espectaculares actos de la madre naturaleza, ya que sirven para postales o documentos importantes, pero ni debemos olvidar que esto ocasiona muchos daños ya sean para el ambiente como para las personas que viven a su alrededor.
Alquien se pone a pensar de todos los daños ya sean materiales o sociales, cuanta vegetación se pierde al momento que cae la ceniza, cuantos problemas respiratorios tienen los habitantes de estos sectores, cuantos animales que no alcanzan a escapar mueren.
Muchas cosas que parecen tan insignificantes pero en realidad duelen anlisando desde la perspectiva de los afectados, debemos tener en cuenta muchos de estos factores, tampoco se quiere decir que esta mal tomar una foto, si no que esto no es una alegria completa, y que se piense de todos los puntos posibles, para así tener en claro todas las perspectivas y analizarlo correctamente.
martes, 4 de febrero de 2014
Belleza Danina
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